El alginato de sodio es la sal sódica de un carboximetil éter de celulosa parcialmente hidrolizado mediante tratamiento enzimático con celulasa de Trichoderma reesei, desarrollado para calidad alimentaria. Se presenta como un polvo blanco cristalino, con apariencia y olor similares al azúcar. Este compuesto destaca por su capacidad para formar soluciones con viscosidades variables según su concentración, desde bajos valores alrededor de 100 cps en soluciones al 1% hasta viscosidades muy altas, superiores a 40,000 cps en soluciones al 4%, demostrando gran versatilidad funcional. En la industria alimentaria, el alginato de sodio se utiliza ampliamente como espesante, gelificante, emulsionante, estabilizante y mejorador de textura, por ejemplo, en productos como helados, gelatinas, bebidas lácteas, aderezos, fideos instantáneos y cerveza. Su uso está respaldado por la certificación de seguridad de la FAO/OMS, lo que lo convierte en uno de los aditivos alimentarios más seguros disponibles. Además, presenta un pH de entre 6.0 y 8.0, baja humedad y mínima insolubilidad en agua, garantizando su calidad y estabilidad para aplicaciones industriales.